Docentes Argentina rechazan oferta aumento salario de 19,7 pct

viernes 17 de febrero de 2012 19:56 ART
 

BUENOS AIRES, 17 feb (Reuters) - Docentes argentinos rechazaron el viernes una oferta de aumento de salario de 19,7 por ciento, desafiando la voluntad del Gobierno de otorgar incrementos considerados moderados en unas delicadas negociaciones que podrían derivar en huelgas, sobre todo en el sector público.

El ministro de Educación Alberto Sileoni dijo que las conversaciones con los docentes no están rotas y continuarían la próxima semana, pero pidió que si no se alcanzara un entendimiento las clases comiencen normalmente el 28 de febrero en las principales ciudades de Argentina.

"Pensamos que si no se llegara a un acuerdo no hay razones para no brindar el servicio educativo", dijo Sileoni a periodistas tras informar que su propuesta de un salario de 2.800 pesos (643 dólares) para un maestro de jornada simple fue rechazada.

"Es una distancia muy grande con nuestra demanda. Se ha pasado a un cuarto intermedio en las conversaciones", dijo a periodistas Estela Maldonado, líder de uno de los mayores gremios docentes. Algunos sindicatos docentes piden actualizaciones en torno al 30 por ciento.

El sector privado también sigue de cerca esas conversaciones. Empresarios locales, con un escenario global volátil, han sido especialmente enfáticos en estos meses en que será muy necesaria la "moderación" salarial para buscar mantener sus ventas.

Economistas afirman también que las negociaciones salariales, que en los próximos meses se extenderán a todos los sectores, serán claves para marcar el nivel de inflación del 2012 en el país.

También aseveran que el Gobierno está dando señales implícitas de buscar una moderación en los incrementos salariales para impedir una mayor erosión de la competitividad local.

El Gobierno reconoce oficialmente una inflación menor al 10 por ciento anual, aunque en los últimos años ha homologado acuerdos de incremento salarial cercanos a los de la evolución del costo de vida calculada por economistas privados.

Las estadísticas oficiales están ampliamente sospechadas de manipulación para informar un índice menor al verificado, según denuncias de opositores, economistas y hasta de empleados del instituto que las elabora. (Reporte de Guido Nejamkis, Editado por Javier Leira)