COLUMNA-Bono argentino a 100 años, una lección de sinsentido en mercados e incentivos: James Saft

lunes 19 de junio de 2017 20:22 ART
 

(James Saft es un columnista de Reuters. Sus opiniones son personales)

Por James Saft

19 jun (Reuters) - De vez en cuando el universo puede explicar cosas muy complejas de una manera muy simple.

Es el caso de la noticia de que Argentina ofreció un bono a 100 años, una historia hecha a medida para ilustrar exactamente cómo es la toma de riesgos excesiva en el mercado financiero.

También muestra que los inversores globales o tienen la capacidad de atención de un mosquito o no se les paga por tomar buenas decisiones en el largo plazo. Voy a votar por lo último, pero estoy dispuesto a escuchar los argumentos a favor de lo primero. Esto no es, en esencia, una historia sobre Argentina, sino sobre cómo se les paga a los intermediarios financieros.

Argentina, que hace tan sólo dos años salió de una larga y tortuosa moratoria -una situación en la que ha estado más de la mitad de todos los días desde 1980-, pidió crédito por 2.750 millones de dólares a 100 años a un 7,9 por ciento.

Esta es la misma Argentina que luchó contra los acreedores que no querían llegar a un acuerdo sobre su default de 2001 imponiendo controles cambiarios.

Argentina, hay que decirlo, tiene una buena "historia" como dicen en los 'roadshows'. Está saliendo de la recesión y sus calificaciones de crédito están en alza, pero todavía estamos hablando de un crédito con nota "B".

MSCI también está, según Financial Times, a punto de subir a las acciones argentinas a índices de Mercados Emergentes desde Frontera. Eso debe hacer que sea una buena apuesta para prestar dinero, parte del cual, en las mejores circunstancias, no será devuelto hasta después de que muchos nietos de los lectores de esta historia ya no recorten cupones.   Continuación...