RPT-Argentina aligera controles cambiarios para combatir operaciones ilegales

viernes 4 de noviembre de 2016 08:09 ART
 

(Repite nota enviada en la noche del jueves, texto sin cambios)

Por Luc Cohen

BUENOS AIRES, 3 nov (Reuters) - Argentina reducirá las regulaciones para operar negocios de cambio de moneda, informó el jueves el Banco Central, lo que facilitará a los turistas la compra de pesos en hoteles, restaurantes y bancos.

Las medidas son un nuevo golpe para los vendedores ilegales de moneda, cuya actividad ha caído en el año que lleva de gestión el presidente Mauricio Macri.

Las operaciones ilegales de cambio habían proliferado con el Gobierno de la presidenta de centroizquierda Cristina Fernández, cuyos controles impulsaron la demanda local de dólares estadounidenses. Los turistas podían cambiar su dinero informalmente a una tasa más favorable -conocida como "blue"- que en bancos.

Los "arbolitos", como se conoce a quienes ofrecen cambiar dinero de forma ilegal, aún paran en esquinas y veredas del centro de Buenos Aires, pero el interés por sus servicios ha caído desde que Macri liberó el mercado de cambio en diciembre, lo que llevó a una devaluación que prácticamente eliminó la diferencia que había entre el dólar oficial y el "blue".

"Bajó mucho el trabajo", señaló Miguel, quien ha operado como "arbolito" por tres años y prefirió no revelar su apellido.

Las nuevas reglas, que estarán vigentes desde el viernes según el Banco Central, permitirán a los comercios que quieran ofrecer cambio de moneda hacerlo sin necesidad de esperar habilitación de la entidad.

La restricción que impedía a los bancos tener sus propios negocios de cambio de moneda será levantada y se permitirá que las casas de cambio operen dentro de otros comercios como hoteles, agencias de viaje y restaurantes.

La decisión mejorará el proceso de cambio de divisas, dijo Aldo Elías, presidente de la Asociación de Hoteles de Turismo de la República Argentina. "Salir a hacer cambio de divisas en la calle no es seguro ni claro", añadió. (Traducido al español por Nicolás Misculin; Editado por Ricardo Figueroa)