BREAKINGVIEWS-Argentina y Elliott le dan una oportunidad a la paz en 2016

lunes 21 de diciembre de 2015 16:57 ART
 

(Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Sus opiniones son personales)

Por Reynolds Holding y Martin Langfield

NUEVA YORK, 21 dic (Reuters) - Argentina y Elliott Management finalmente le darán una oportunidad a la paz en 2016. Puede que no haya habido un mejor momento para que la tercera economía de América Latina y el fondo de cobertura de Paul Singer acaben con un enfrentamiento de 14 años por deuda incumplida. El nuevo presidente Mauricio Macri necesita el acceso a los mercados internacionales de crédito para llevar adelante su plan económico, y otro desafiante peronista, como su predecesora Cristina Fernández, podría tomar su lugar si no lo consigue.

Una subsidiaria de Elliott ha tratado de conseguir el pago de los bonos desde que Argentina cayó en cesación de pagos en 2001. Él y otro inversor rechazaron canjes de deuda con quitas en 2005 y 2010, y en 2012 ganaron un dictamen en una corte que dijo que no se podía pagar primero a los acreedores que aceptaron los canjes. Argentina protestó con firmeza e incluso apeló a la Corte Suprema de Estados Unidos, pero fue en vano.

La obstinación ha tenido un alto precio. El país se enfrenta a una inflación de dos dígitos, una caída de sus reservas y a un amplio déficit fiscal.

La economía apenas crecerá un 0,4 por ciento este año y se contraerá un 0,7 por ciento en 2016, según las previsiones de octubre del Fondo Monetario Internacional. Un acuerdo con los llamados acreedores 'holdouts', a los que se les adeuda hasta 15.000 millones de dólares, podría reabrir las fuentes de capital extranjero y ayudar a recuperar el crecimiento.

Una solución es mucho menos urgente para Elliott considerando que su inversión en deuda soberana es menos de un 2 por ciento de los 27.000 millones de dólares que gestiona. Aún así el costo de luchar para que se le pague está creciendo y la firma está ansiosa por obtener un retorno de su inversión.

Fernández calificaba a los acreedores holdouts como "buitres". Pero antes de asumir el 10 de diciembre, Macri envió un emisario para reunirse con el medidador designado por la corte para el caso. Aún así, la forma que tome cualquier tipo de acuerdo no es clara, pero seguramente excederá los menos de 30 centavos por dólar que ofreció el canje de 2010.

La dificultad para Macri será que un Congreso con fuerte peso de la izquierda apruebe un acuerdo, para lo que tendrá que negociar, entre otros, con peronistas pragmáticos que no son leales a Fernández.

Si el presidente no puede arreglar la economía, su Gobierno podría fracasar pronto. Una contraparte menos sensible podría sucederlo, incluso la misma Fernández, quien podría intentar un retorno en 2019. Sólo eso debería persuadir a Elliott y Argentina de que seguir estancados no tiene sentido. (twitter.com/holdingren; twitter.com/martinlangfield. Editado en español por Javier López de Lérida)