19 de noviembre de 2015 / 20:40 / hace 2 años

Compañías argentinas esperan mejor clima de negocios tras elección presidencial

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Por Sarah Marsh

BUENOS AIRES, 19 nov (Reuters) - Roberto Maceri está invirtiendo en maquinaria para su planta de plásticos antes del balotaje presidencial del domingo en Argentina, en una apuesta a un fortalecimiento de la economía doméstica y un tipo de cambio más competitivo que podría volver a acercar al país a los mercados foráneos.

Las operaciones de compañías argentinas como esta han sido golpeadas en los últimos años, en los que la ahora saliente mandataria de centroizquierda Cristina Fernández restringió las importaciones, incrementó los impuestos a la industria y la clase media y mantuvo artificialmente un peso sobrevaluado.

La sostenida caída de la competitividad del país respecto a otras economías vecinas obligaron a Maceri a dejar de exportar a Uruguay, Colombia y Estados Unidos en los últimos tres años.

Pero con el opositor liberal Mauricio Macri como favorito en los sondeos para la elección del domingo, Maceri se está preparando para un rebote de la economía.

Incluso si Daniel Scioli se recuperara a último momento y se quedara con la presidencia, Maceri espera un ambiente más amigable para los negocios, ya que el candidato oficialista es un político más moderado y de centro que Fernández.

"Hemos invertido en equipamiento y estamos esperando el próximo ciclo productivo con mucho optimismo", dijo Maceri, que elabora una gama de productos de plástico que va desde envoltorios y suministros de oficina hasta interiores de refrigeradores y tinas de baño.

En los últimos años pudo sostener su producción mediante la creación de nuevas líneas de productos para el mercado doméstico, que ha recibido el impulso de políticas oficiales para estimular el consumo.

"Vamos a estar atentos ver si podemos exportar de nuevo y seguir creciendo", señaló Maceri, cuya inversión para ampliar la capacidad de producción totalizaría 1 millón de dólares.

Muchos inversores son más circunspectos y prefieren no adelantarse a la elección. Incluso la petrolera YPF, controlada por el Estado, se rehusó este mes a dar detalles sobre el presupuesto para el 2016, con el argumento de que ello dependerá de las políticas económicas de quien resulte electo.

Fernández impuso una batería de controles cambiarios y comerciales para proteger las alicaídas reservas internacionales del país. Actualmente el volumen de reservas se ubica en su nivel más bajo de los últimos nueve años.

Tanto Scioli como Macri buscarían un acuerdo con acreedores impagos en Estados Unidos para volver a acceder a los mercados internacionales de crédito, pero difieren sobre la velocidad y la profundidad de las reformas de los controles de capital.

Macri apunta a un cambio mucho más rápido para abrir la economía.

Latino TCA, que abastece de cables ópticos y otros equipos a empresas de servicios públicos, ha recortado su personal luego de que el Banco Central restringió el acceso a dólares, lo que hace casi imposible importar bienes. Sin suministros para vender, la firma se concentró en mantener viva su marca.

La gerenta general Andrea Baena afirma que Latino TCA podría terminar el 2015 con un balance neutro. Pero dice que la empresa se beneficiará con un aluvión de inversiones en servicios públicos si el próximo presidente levanta el actual congelamiento de las tarifas.

Aún así, con una inflación de dos dígitos y un creciente déficit fiscal, las cosas no serán fáciles para la tercera economía de América Latina. "No será fácil, no hay una solución mágica", dijo Baena. "Estamos esperando a ver qué pasa", agregó.

Desactivando La Bomba

Mientras tanto, los inversores extranjeros están mirando con atención.

"Si hay un país en los mercados emergentes o de frontera que tiene el camino más simple a un incremento significativo en la producción económica per cápita, es Argentina", dijo en una nota Denise Prime, gerenta de inversiones en mercados emergentes de GAM.

Prime espera una victoria de Macri pero dijo que incluso un leve giro hacia políticas más ortodoxas con un Gobierno de Scioli impulsaría la confianza de los inversores.

GAM ha comprado acciones en Pampa Energía, anticipando que con una presidencia de Macri el costo doméstico de la electricidad subiría.

Un motivo clave de incertidumbre es la expectativa generalizada de una devaluación, más allá de quién gane el domingo, para corregir la sobrevaluación de la moneda local.

Actualmente, un dólar se cambia por apenas 9,65 pesos con la cotización oficial, frente a 15,41 pesos en el mercado paralelo.

Scioli se ha manifestado en contra de una devaluación brusca, con el argumento de que golpearía el poder adquisitivo de los argentinos, pero los economistas dicen que será inevitable ya que el Banco Central no tiene suficientes dólares para mantener al peso en sus niveles actuales.

"Deberá haber un ajuste en el tipo de cambio", dijo Federico Semeniuk, experto financiero de la consultora Ecolatina. "Creemos que el peso se debilitará entre 30 y 50 por ciento en 2016", precisó.

Tanto Maceri como Baena son conscientes de que las cosas probablemente empeoren antes de mejorar. El próximo Gobierno deberá esforzarse para devaluar y corregir el déficit fiscal sin dañar al consumo en el corto plazo.

"Han construido un mecanismo muy frágil, como una bomba, y ahora hay que desactivar esa bomba", ilustró Baena. (Editado en español por Maximiliano Rizzi y Javier Leira)

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