Grupos indígenas buscan detener expansión de gas natural en Perú

miércoles 12 de diciembre de 2012 16:53 ART
 

Por Mitra Taj

LIMA, 12 dic (Reuters) - El principal grupo indígena de Perú dijo el miércoles que pedirá a los tribunales detener las nuevas perforaciones del mayor yacimiento de gas natural del país ante el temor de que afecten a tribus de zonas aledañas, sumándose a los crecientes conflictos que generan las actividades extractivas.

La asociación indígena Aidesep pretende anular un permiso regulatorio que el Gobierno dio en abril para un proyecto de 70 millones dólares de la firma argentina Pluspetrol que controla un bloque gasífero que se superpone a una reserva indígena.

Las acciones legales, que interpondrá la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep) en enero, podrían retrasar aún más el ambicioso programa energético del Gobierno del presidente Ollanta Humala, que prometió masificar el gas natural en toda la región sur del país.

En septiembre, el Tribunal Constitucional del Perú, máximo organismo de derecho, dictó un fallo que defiende el derecho de las comunidades indígenas a proteger sus tierras de la invasión de madereros o mineros ilegales.

"No es un precedente vinculante, pero fue un fallo esperanzador para los pueblos indígenas y pensamos que podemos hacer algo similar. Tenemos la ley de nuestra parte para ganar", dijo a Reuters el abogado de Aidesep, Julio Ibáñez.

Pluspetrol, que lidera el consorcio Camisea que produce la mayor parte del gas natural del país, se negó a comentar sobre posibles demandas, pero dijo que ha cumplido cabalmente con las leyes peruanas.

Una de sus concesiones en la selva del sudeste de Perú, conocida como lote 88, se superpone a las reservas indígenas de Kugapakori, Nahua y Nanti, creadas en el 2003.

"Lote 88 fue creada en el año 2000, antes de la reserva y se prohibió el otorgamiento de nuevos derechos en el territorio", dijo la compañía en un comunicado. "Se ha decretado que Camisea es del interés de la nación y una necesidad", agregó.   Continuación...