ACTUALIZA 4-Argentina buscará revertir fallo en EEUU por deuda; bonos se hunden

jueves 22 de noviembre de 2012 19:11 ART
 

* Juez Griesa levanta medida de innovar y obliga a Argentina
a pagar a "holdouts"
    * Argentina hará presentación judicial el lunes
    * Bonos argentinos se derrumban por temor a un
incumplimiento

 (Cambia procedencia y redacción, agrega citas de ministro de
Economía argentino)
    Por Juliana Castilla
    BUENOS AIRES, 22 nov (Reuters) - Argentina buscará revertir
en una cámara de apelaciones y hasta en la Corte Suprema de
Estados Unidos la decisión de un juez de Nueva York que le
ordenó pagar de inmediato bonos incumplidos desde hace una
década, un fallo que disparó temores a una nueva crisis de deuda
y derrumbó los títulos soberanos del país.
    Con su fallo emitido en la noche del miércoles, el juez de
distrito Thomas Griesa levantó una medida cautelar que impedía
embargos contra Argentina y le dio plazo al país hasta el 15 de
diciembre para pagar unos 1.330 millones de dólares a acreedores
que rechazaron las ofertas de reestructuración del Gobierno.
    Pero Hernán Lorenzino, el ministro de Economía de Argentina,
dijo en una conferencia de prensa que el país presentará el
lunes en la corte de apelaciones un pedido de revisión de la
sentencia y aseguró que se agotarían las instancias judiciales
incluyendo la de acudir a la Corte Suprema.
    
    "El lunes vamos a estar presentando un pedido de revisión de
esta orden de Griesa ante la cámara (corte de apelaciones)",
dijo el funcionario en una conferencia de prensa. 
    Lorenzino opinó que la decisión de Griesa no es "justa"
porque privilegia a los fondos que el Gobierno argentino
califica como "buitres" por sobre los inversores que aceptaron
duras reducciones en las ofertas de canje del 2005 y 2010.
    "No creemos realmente que sea una solución justa, como dice
el señor Griesa, pagarles a los fondos buitres. Creemos, por el
contrario, que pagarles a los fondos buitres es hacerlo a costa
de quienes con su esfuerzo hicieron todo para que Argentina esté
hoy en condiciones de pagar su deuda", agregó el ministro. 
    Si el Gobierno argentino cumple con su amenaza de no acatar
la orden judicial, Griesa adelantó que echará mano a los pagos
por 3.100 millones de dólares que la nación sudamericana debe
hacer en diciembre para servir los bonos reestructurados.
    Esto implicaría un incumplimiento técnico de la deuda
soberana argentina -porque el dinero enviado para el pago
regular sería dividido entres más acreedores- y dejaría en el
limbo títulos reestructurados por unos 24.000 millones de
dólares.
    A pesar de la poca liquidez por el feriado en Estados
Unidos, los títulos públicos argentinos se derrumbaron.
    El riesgo país según el EMBI+ de JPMorgan, que mide
el diferencial de rendimiento de los bonos locales sobre los de
Estados Unidos, subía 116 puntos a las 2210 GMT a 1.263 puntos
básicos.
    El juez también ordenó a Argentina informar en los próximos
tres días sobre la decisión judicial a las entidades financieras
que transfieren sus pagos de capital e intereses por la deuda
reestructurada, que el país viene honrando desde el 2005.
    "Al Gobierno le queda la apelación al pleno de la cámara de
apelaciones, de 13 jueces, y la apelación ante la Corte
Suprema", dijo a Reuters el abogado Eugenio Bruno, del Estudio
Garrido, que asesora a tenedores de deuda.
    "Mientras, la medida de no innovar queda sin efecto, salvo
que alguna decisión de la cámara la reinstale o que la Corte
Suprema lo ordene. Son escenarios difíciles pero no imposibles",
agregó.
    
    BATALLA JUDICIAL
    La decisión de Griesa es el último desarrollo en la saga
legal que ha durado más de 10 años y parece estar favoreciendo a
los inversores de bonos como NML Capital Ltd -filial de Elliot
Management Corp- y Aurelius Capital Management.
    Esos fondos buscaron durante años cobrar el 100 por ciento
de sus bonos impagos litigando en tribunales.
    Si la decisión de Griesa se mantiene y Argentina la desafía,
el incumplimiento técnico generaría una nueva serie de problemas
para el país, que ya sufre un aislamiento financiero.
    "Habría un gran halo de dudas sobre cómo se sale de ese
default y en el interín tenés una masa de deuda importante que
va a estar en el limbo", dijo el ex secretario de Finanzas de
Argentina Miguel Kiguel.
    Argentina declaró en el 2002 la mayor cesación de pagos de
la historia, de alrededor de 100.000 millones de dólares, en
medio de una feroz crisis económica. 
    Desde entonces nunca pudo volver a financiarse en los
mercados internacionales de capitales y la inversión extranjera
directa se redujo fuertemente.
    Un nuevo incumplimiento no hundiría a la tercera economía
latinoamericana en una nueva depresión, dado que no depende de
esos fondos externos y su nivel de endeudamiento es reducido.
    Pero afectaría su nivel de actividad dado que las empresas
tendrían problemas para obtener créditos para la exportación y
el escaso financiamiento doméstico se encarecía por el mayor
riesgo país. 
    El patrimonio de los bancos también se vería afectado debido
a sus tenencias de títulos locales, lo que tendría un impacto
sobre el crédito.
      
    AMENAZAS NO SE PUEDEN IGNORAR: JUEZ 
    La semana pasada, Argentina pidió a Griesa mantener
suspendido su fallo mientras la Corte del Segundo Circuito de
Apelaciones de Nueva York consideraba la solicitud del país para
revisarlo, lo que el país hará este lunes.
    Pero Griesa replicó escribiendo que si bien normalmente
mantendría esa protección, no era posible esta vez teniendo en
cuenta comentarios de funcionarios argentinos, entre ellos la
presidenta Cristina Fernández, de que el país no pagaría nada a
los tenedores de bonos impagos.
    "Es la opinión de la Corte de Distrito que estas amenazas
desafiantes no pueden pasarse por alto, y que se requiere una
acción", escribió Griesa.
    Tras la decisión de octubre, la presidenta Fernández dijo
que su país no pagaría "un dólar a los fondos buitres", como se
refiere a los inversores que compran deuda morosa y luego
demandan en los tribunales internacionales el pago completo.
    La fecha límite de pago que impuso el juez, el 15 de
diciembre, coincide con el día en que Argentina debe cancelar
unos 3.100 millones de dólares a tenedores de cupones vinculados
a la evolución del Producto Interno Bruto (PIB), emitidos en la
reestructuración del 2005.
    Teniendo en cuenta que la última decisión de Griesa aún
necesita la aprobación final del Segundo Circuito, el magistrado
ordenó que, en lugar de que Argentina pague directamente a los
demandantes, debe depositar el dinero en una cuenta de garantía
antes del 15 de diciembre.
    
    PREGUNTAS RESPONDIDAS
    Las resoluciones de Griesa del miércoles respondieron
interrogantes del Segundo Circuito sobre lo que se debería pagar
a los inversores con deuda incumplida y mediante qué mecanismo,
así como la forma en que el juez trataría a terceras partes como
Bank of New York Mellon, el agente de transferencia.
    Griesa escribió que mientras menos tiempo se dé a Argentina
"para idear medios para la evasión, habrán más garantías contra
esa evasión".
    El juez también rechazó los argumentos de los tenedores de
bonos que participaron en los canjes, que argumentan que un pago
completo a NML y Aurelius infringiría sus derechos.
    "Al aceptar las ofertas de canje de treinta centavos de
dólar, los tenedores de bonos que participaron en el cambio
negociaron por la certeza y para evitar la carga y el riesgo de
litigar", escribió.
    "No es una injusticia tener fallos jurídicos que, por fin,
implican que Argentina debe pagar las deudas que debe. Después
de diez años de litigio esto es un resultado justo", agregó.
    
    TERCERAS PARTES "RESPONSABLES"
    El Segundo Circuito también instruyó a Griesa a describir
cómo sus decisiones se aplicarían a los bancos intermediarios.
    Entre esos bancos está BNY Mellon, que transfiere fondos
desde Argentina a los bonistas en Estados Unidos.
    Esa entidad argumentó que la medida cautelar podría
interferir con sus deberes para con los tenedores de bonos
reestructurados y causar una interrupción en los sistemas de
pagos internacionales.
    Griesa dijo que los argumentos de BNY Mellon "pasan por alto
lo central" y que, si Argentina sigue la decisión de la corte de
apelaciones, no habrá "ningún problema" para que el dinero
termine en las cuentas correctas.
    Añadió que, si Argentina trata de hacer los pagos a los
tenedores de bonos reestructurados violando la decisión de la
corte, las terceras partes "serán hechas responsables" de
garantizar que no están tomando medidas para violar la ley.

 (Reportes de Andrew Longstreth, Raymond Nate, y Daniel Bases en
Nueva York; Helen Popper, Guido Nejamkis, Juliana Castilla y
Alejandro Lifschitz en Buenos Aires. Editado en español por
César Illiano y Damián Wroclavsky)